- OTRO DÍA DEL LIBRO (ES) -
Muy buenas seguidores y seguidoras del blog del mejor escritor del mundo.
Hacía tiempo que no escribía nada para ese día tan señalado para lectores y lectoras de todo el mundo. Dentro de las personas que conozco, hay una que es asidua a Sant Jordi. Una de esas cimas que cualquier escritor (o aspirante a ello) desea coronar.
No les voy a engañar. En un principio no sabía muy bien qué escribir para este post. Pero, por inspiración divina, se me apareció aquello que necesitaba.
Aburrido, mientras pensaba qué poner, decidí informarme un poco más acerca del santo que se celebra este día: San Jorge. Youtube me llevó a este video tan interesante que te dejo por aquí.
Así, me captó la leyenda popular sobre él, la del caballero que se enfrenta al dragón, que, simplificándolo mucho, es la lucha del mal contra el bien, y la victoria de este último. En todos lados encontramos esta dicotomía, y los libros no se iba a escapar de ello.
No voy a dar títulos, pero hay libros que han ayudado mucho a la humanidad y otros que la han llevado a su perdición. Esa lucha, en todas las esferas, sigue ahí, dándose. Lo que pasa, es que como todo en esta realidad, se ha diluido y se ha relativizado bastante. Antes los enemigos, el mal, estaba más definido y estudiado. Ahora, todo es malo. Incluso, siguiendo con las referencias bíblicas, podría decirse que el diablo se ha vestido de ángel.
Párate por un momento a pensar. En la primera mitad del siglo XX, los contendientes estaban mejor definidos: capitalismo, nazismo, comunismo, fascismo, ... Pero ahora, encontramos más frentes y más enemigos: veganismo, carnívoros, feminismo, heteropatriarcado, nacionalismo, independentismo, binarismo, no binarismo, queerismo, cisgenerismo (confieso que he metido un poco a calzador este sustantivo y no sé si me lo aceptará la fundeu), etc. Tal vez, así como idea, al igual que cuando en medicina algo que lleva el sufijo "-itis" significa inflamación, algo malo para el cuerpo, lo que acabe en el sufijo "-ismo" debería hacernos saltar las alarmas.
También encuentro más polarización. Una cosa buena que se consiguió después de la segunda guerra mundial es que en aquellos países que llevaban el estandarte de la democracia, las distintas tendencias sociales pelearan entre sí, pero con las mismas reglas, en paz y reconociendo, como cuando dos amigos un poco alcoholizados se pelean en el bar, que a fin de cuentas los dos son personas que piensan diferente pero que eso no quita la historia que los une.
Por ello, no me voy a meter en creencias ni opiniones políticas de nadie. Ahora bien, dentro de la historia de San Jorge, la de verdad, él fue un mártir cristiano que murió por ser fiel a su camino de fe durante las persecución de Diocleciano. Así, en un mundo que pasó de ser una esfera a un poliedro, nos toca seguir su ejemplo, y ser fiel a nuestra fe (a lo que uno cree de verdad, no hace falta que sea Dios) para no perdernos en el caos.
¿Y qué mejor que para ello, para navegar en medio de la tormenta, que un libro y una rosa? Uno para mantenernos a flote y otro como faro de esperanza para un futuro mejor.
La vida no es fácil, no estoy contando nada nuevo. Luchamos permanentemente contra males, ya sean externos e internos. A diferencia de San Jorge, no siempre se gana. Pero toca seguir y, no solo leer libros que den oxígeno a nuestra fe, sino también, que nos haga conocer y, tal vez, empatizar, un poco con el dragón con el que batallamos ;-)
PD: díganme los seguidores del blog del mejor escritor del mundo quién es para suscribirme yo también. Gracias de antemano.


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